Dinámicas de vida, prácticas para tu vida diaria


Aquí tienes algunas dinámicas de sanación interior como apoyo para crecer en la fe, en la esperanza y en el amor. ¡No estás sólo, sola! Dios es contigo y nosotros estamos orando por ti, siempre.


Dinámica “La nueva vida”
Hoy, comienzas una nueva vida. El Amor de Dios te ha salido al encuentro y lo único que pretende es hacerte más feliz, y para nosotros ser feliz es, sufrir menos, es vivir confiando en el Amor Verdadero. ¡Dios te ama así como eres!. ¡Él no te rechaza!. ¡El te conoce!, pero tú, necesitas conocerle más profundamente y necesitas descubrir en realidad, quién eres tu. Para que puedas seguir levantándote de la depresión, del vacío y sin sentido de la vida, para que puedas salir adelante de lo que te oprime y no te deja vivir en paz, necesitarás querer dedicar diariamente tiempo para leer la Palabra del Señor.

Durante este tiempo, déjate iluminar y amar por Él y no trates de entender tanto con la mente, sino más bien, con el corazón. Y después de haber leído, meditado, orado y contemplado, anota en una libreta que llamarás diario, los versículos que más te ayudaron.

Textos para la Lectura de la Palabra

Lucas 9,18-29
Lucas 12,13-21
Salmo 86 (85)
Mateo 11,27-30
Lucas 12,22-34
Juan 15,1-17
Salmo 91 (90)

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Dinámica “Estás hecho/a para el amor”


¡Dios te ama así como eres!, pero necesita que tú quieras abrirte a su amor incondicional y gratuito. Date cuenta de que entre más egoísta PREFIERAS ser, más tu vida se parecerá a eso que llamamos “infierno”. ¡Despierta!. ¿Sabes?, no solo a ti te ama el Padre Dios. El ama a cada uno de sus hijos, ya sean gordos o flacos, feos o bonitos, buenos o malos, así que si el Padre ama a aquella persona que te hizo tanto mal, ¿Por qué tu le vas a guardar odio o rencor?, y si el Padre ama a este otro que cometió una injusticia, ¿por qué tu no le perdonas?
Mientras no quieras perdonar desde lo profundo de tu ser, mientras no quieras que tu ira, tu enojo, se transforme en comprensión, en misericordia, vas a vivir esclavo, esclava del rencor, enfermo, enferma, triste, deprimido, deprimida, infeliz.

Tú, eres amor de Dios y estás hecho para amar, estás hecho para hacer el bien, estás hecho para desear bendición y no maldición. De ahora en adelante, no te dejes llevar por la vergüenza al experimentar el deseo de dar un abrazo o un beso a quien has ofendido y comienza a preferir hacer el bien y bendecir. Comienza a preferir ser paciente antes que reaccionar con impaciencia. Ser manso, humilde, cuando tu quieras ganar.

¿Sabes?, es mejor “perder” pues la violencia solo engendra violencia. Comienza a preferir pues la no violencia, la tolerancia, el amor, la paz, la unidad es decir, la verdadera alegría cuando sientas ganas de patalear, rabiar, pegar, juzgar, no amar. Comienza a preferir el respeto por tu cuerpo también, cuando desees algo que te deje vacío o mal. Ve a tu vida a vivir tu día como si fuera el último de tu vida y preguntándole al Señor en tu corazón: ¿Qué harías tú Jesús, en mi lugar?. Aparta diariamente tiempo para estar en intimidad con el Señor, escuchándole en su Palabra, y anota en tu diario, los versículos que más te lleguen, que más te hayan ayudado.

Textos para la Lectura de la Palabra

Lucas 15,1-24
Salmo 138 (137)
Juan14,1-14
Salmo 43 (42)
Primera Corintios 13,1-7
Primera de Juan 4,7-21
Salmo 42 (41)
Santiago 4,11.12

 

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Dinámica “Descubre riquezas”

Al conocer el inmenso amor que Dios te tiene, y al aceptar en la fe, todo lo que Él ha permitido en tu vida, desde hoy, comenzarás a comprender a los demás y en lugar de mirar y criticar sus defectos y rechazarlos, dite en tu interior: “Ellos (él o ella), tampoco escogieron lo que son, como son, ni su historia ni a mi, ni nada. También tienen heridas, historias dolorosas que no conozco”.

Vas a esforzarte por descubrir sus cualidades, la riqueza que Dios ha puesto en esa persona. Comenzarás por los de tu casa: tu padre, tu madre, tus hermanos, tus hijos, tu esposo/a o con quien vivas. Si por algo surge un enojo, inmediatamente reconcíliate y pide perdón. No te importe quién comenzó. Nunca jamás lo dejes para más tarde, pues quizá más tarde ya no vivan o ¡ya no vivas! ¡Nadie tenemos seguridad de llegar a la noche! Recuerda que en tus preciosos diarios de intimidad con el Señor, harás tu Lectura en su Palabra, anotando en tu diario, el texto bíblico que más te haya ayudado.

Textos para la Lectura de la Palabra

Juan 15, 1-17
Romanos 12, 9-21
Mateo 5,1-12
Lucas 10,25-37
Mateo 7,1-5
Mateo 26,17-29
1 Corintios 11,23-26

 

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Dinámica “Sanar las heridas”

Con la gracia de Dios y tu querer, se consciente es decir, date cuenta de que el único tiempo que tienes para amar, para perdonar, para amarte y para perdonarte, para ser feliz, es el instante presente, pues no hay más. Cuando te sientas miedoso, inseguro, irritado, molesto, ¡DESPIERTA! Y vuelve a ti, no te salgas de ti, no te salgas del amor del Señor. Respira suave pero intensamente y antes de dejarte llevar por la tristeza o el enojo, la ira, comienza a decirle en tu interior al Señor Dios:

“Yo no se nada, ¡Padre mío!, solamente se que me amas; entonces quedo en silencio (no me martirizo en mi mente) y haz de mi lo que quieras, porque tú me amas, porque tú eres mi Padre”

Díselo una y otra vez, a ser posible cada instante de tu día, durante todo el día, toda la semana y toda tu vida. Date cuenta que son tus pensamientos impulsos y sentimientos negativos, los que te llevan a decir y a hacer cosas de las que te arrepientes después y que no sólo te hacen daño a ti, sino también a los demás. ¿Sabes?, el Señor Dios te ha dado, con su gracia, la capacidad de transformar toda tu ira, tu rencor, tu negatividad en fuente de vida es decir, en amor, en perdón, en positividad. Sólo necesitas querer vivir el instante presente, y ser consciente de que eres un ser vivo y estás respirando y que deseas a cada respiración, abrirte al amor, a la luz, a la vida a Dios.

No te asustes de nada. No esperes nada de nadie. Espera todo de Dios y de ti. Busca amarte, perdonarte y podrás amar y perdonar. Por sobre todo, déjate amar por el Señor Dios, quien no vino para juzgarte y condenarte, sino para salvarte.


Textos para la Lectura de la Palabra

2 Corintios 4,7-11
Romanos 8,1-17
Job 42,1-7 (Antiguo Testamento)
Marcos 14,32-42
Romanos 12,1.2
Salmo 119 (118) versículos del 73 al 80 / Salmo 31 (30)

 

 

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Dinámica “Sanar las heridas 2”


Cuando se te vengan a tu mente, momentos duros de tu vida, recuerdos dolorosos, no los rechaces sino que de la mano de Jesús resucitado, comienza a mirar como quien mira una gran pantalla, cómo Jesús va llenando de vida, de luz, de perdón, de alegría, de gracia, de pureza, de amor, ese momento y cómo a ti y a quienes veas en esa pantalla, los deja llenos de paz, pues recuerda que nadie escogimos nacer, ni el carácter, ni el físico, ni ciertos golpes de la vida, etc, así que comienza a desarrollar en ti la misericordia, la compasión es decir, esa capacidad de ponerte en los zapatos del otro por lo menos 15 días, pues si supiéramos comprender, no haría falta perdonar. No descuides tus momentos especiales con el Señor en su Palabra. Por nada del mundo abandones tu intimidad con Dios. Por nada del mundo abandones amarte, amar a los demás y amar inmensamente al Señor. Él es quien te da la fortaleza y la sabiduría para pasar por este mundo como Jesús: Amando, haciendo siempre el bien a cada ser humano que encontró a su paso.

Si buscas al Señor de todo corazón, aunque sientas lo que sientas, si perseveras en la Lectura de su Palabra, estamos seguros de que Él te dará su paz y te devolverá la alegría de vivir. Por ello, te invitamos a que perseveres, a que no te rindas ante la depresión, a que descanses en Dios, a que no te rindas ante nada.

Textos para la Lectura de la Palabra

2ª Corintios 12, 1- 10
Salmo 90 (89)
Isaías 53, 1-12
Efesios 4, 17-31
Romanos 8, 28-39
Salmo 42-43 (41-42)
Mateo 5, 1-16
Romanos 8, 1-17
Salmo 26(25)
Hechos de los Apóstoles 9, 1-19
Salmo 27(26)
Proverbios 17 1-3 .6.8-9-16-24
Salmo 28 (27)
Lucas 15, 1-32

 

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Dinámica “La fuerza de creer”


Esta semana, después de haber aceptado el amor del Padre en tu vida, libremente le corresponderás a su amor, por medio de la fe. Creer en su amor es entregarse a Jesús, pase lo que pase, pues recuerda que LA FE, NO ES SENTIR, sino que ES ESTAR CONVENCIDO de la fidelidad del Señor Dios, sienta o no sienta yo, su presencia. Tratarás de poner a caminar la fe que Dios te ha dado.


¿Cómo?, por ejemplo, si tú tenías qué hacer tal cosa, y a la hora llegada sucedió otra muy distinta, “ver todo esto con mirada de fe”, o tal vez de pronto enfermas, o muere un ser querido, o sucede algo que no esperabas, “ver todo esto con mirara de fe, con paz, con sabiduría divina. Recuerda que San Pablo en su carta a los Romanos 8,28 nos dice: “Dios dispone todas las cosas para el bien de sus hijos”, y tú, eres uno de ellos. Desde hoy, aquí y ahora, comienza a llevar una vida de fe verdadera y comienza por no querer criticar.

Di en tu interior: “Jesús, mi pensamiento y mi boca te pertenecen”. Si tomas pastillas por dependencia y por querer evadir la realidad de tu vida, o consumes droga o alcohol aunque “no sea siempre”, o fumas, o tienes otra dependencia que te esclaviza, o sencillamente tu corazón está apegado de una manera enfermiza a personas, a cosas etc, (tú sabes qué), mira con fe y en el Nombre de Jesús, deja de hacerlo y comienza el camino hacia la libertad y di: “Jesús, dame tu poder y libérame de lo que me esclaviza”.

No olvides apartar diariamente tiempo para estar en intimidad con el Señor escuchándole en su Palabra, y anota en tu diario, los versículos que más te lleguen, que más te hayan ayudado. Practica las veces que más puedas, la oración escrita.

Textos para la Lectura de la Palabra

Juan 3,1-15
Salmo 91 (90)
Santiago 1,2- 18
Juan 1 1-18
Efesios 5,8-20
Rom 1, 16. 17
Hebreos 12, 1-11

 

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Dinámica “Oración del corazón”

Fomentarás en tu mente y corazón la oración del corazón, hagas lo que hagas y vayas a donde vayas diciendo: “Jesús Hijo de Dios, ten misericordia de mi”, con la intención de hacer cada vez más madura tu fe, más adulta y con la intención también de permanecer unido/a a ese Dios que reconoces como tu Único Salvador, como tu Único Rey, como tu Único Motivador de vivir. Todo lo demás se te dará por añadidura.

Cuando te sorprendas fabricando pensamientos negativos, cuando te sorprendas que has salido de la fe y de la intimidad con el Señor Dios, inmediatamente comienza a decir en tu interior con gran firmeza: “Jesús, Hijo de Dios, ten misericordia de mi”. Hazlo durante todo el día, todos los días de tu vida; entonces, el Señor te descubrirá una vida llena del tesoro de su infinito amor por ti. No dejes, no abandones por nada del mundo tus momentos de intimidad ante la Palabra de Dios diariamente. Trata de bajar al corazón los siguientes versículos, uno a la vez. Es posible que dures un día o varios días con el mismo versículo hasta hacerlo vida en ti con la gracia de Dios.


Textos para la Lectura de la Palabra

Proverbios 16, 32
Proverbios 5, 1.2.7.8.20.23
Proverbios 9,13
Proverbios 10,8.9.19
Proverbios 11, 12.13.17.28
Proverbios 12, 10.16.18.24.25
Proverbios 14,29.30
Proverbios 15,1.2.4.5
Santiago 1, 26.27
Gálatas 5, 13-26
Juan 2, 1-12
1ª de Pedro 1, 1-10
2ª Timoteo 1, 1-14
1ª Corintios 9, 24-27
1ª Corintios 6, 1-11
Salmo 62(61)

 

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Dinámica “No te asustes de lo que sientas”

Si de pronto sientes la sensación de frustración, de miedo, de ansiedad; si sientes de pronto que estás como espinado, como espinada, con una sensación de soledad y de miedo, si siente lo que sea, ¡No te asustes, no temas!. Si te avisan alguna “aparente mala noticia”, recuerda el salmo 112 (111) que en otras palabras dice: Dichoso el que ama profundamente al Señor y pone en práctica sus mandatos. Jamás vacilará. No temerá las malas noticias porque su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro, sin temor. Verá derrotados a sus enemigos interiores. Su amor será constante, sin falta y alzará la frente con dignidad. El malvado (la no fe, el desaliento, el miedo infundado) se irritará, rechinará los dientes hasta consumirse, pues la ambición del egoísmo y del miedo fracasará”.

Textos para la Lectura de la Palabra
Juan 14, 23-31
Isaías 41, 1-20
Marcos 4,35-41
Hebreos 13,1-8
1ª Juan 4, 11-21
Juan 14, 1-14
Job 1, 1- 22; 42,1-6.12-17

 

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Dinámica “Madurez”

La madurez se adquiere, poniendo en práctica el amor, porque quien ama, es prudente, servicial, responsable, abierto, obediente, humilde, suave, misericordioso, pero la madurez se adquiere a los pies de Jesús ante su Palabra. Salva tus tiempos fuertes con la palabra del Señor y procura las más veces que puedas, hacer el bien sin esperar recompensa.


Textos para la Lectura de la Palabra

1ª Corintios 14,20 (Bajar al corazón este versículo)
Salmo 119(118) 41-48
Hebreos 5, 11-14
Salmo 119 (118) 65-72
1ª Corintios 2, 1-16
Salmo 119 (118) 1-8
Lucas 6, 12-19

 

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Dinámica: “Persevera a pesar de todo”

La perseverancia en todo: en el amor, en el perdón, en la humildad, en la constancia para estudiar, para trabajar con alegría, viene de ese estar en la intimidad con el Señor Dios escuchando con fidelidad y sinceridad su Palabra.

No descuides pues, tus momentos con la Palabra del Señor, ni te hagas “sordo”, “sorda” ante la conciencia que tienes de amar, de vivir el amor del Señor contigo mismo/a, con quienes te rodean y con el mundo entero. “Ama y has lo que quieras”. (Agustín de Hipona)

Textos para la Lectura de la Palabra

Mateo 24, 13 (Bajar al corazón este versículo, repitiéndolo tantas veces como lo necesites)
Hechos 2, 42-47
Colosenses 4, 1. 2
1ª Tesalonicenses 5, 1-11
1ª Tesalonicenses 5, 12-24
2ª Timoteo 1, 6-14
Lucas 1, 26-38

 

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Dinámica “Busca la intimidad con Dios”

Siempre que estés a punto de preferir odiar, rabiar, herirte o herir, comienza a respirar profundo y haz con más intensidad tu invocación: “Jesús Hijo de Dios, ten misericordia de mi “ y en actitud de abandono, en ese momento que para ti es imposible superar, vive el: “Yo no se nada, Padre mío, solamente se que me amas, entonces quedo en silencio y haz de mi lo que quieras, porque tu me amas, porque tu eres mi Padre”. Retírate a la soledad y al silencio en intimidad con el Señor

Textos para la Lectura de la Palabra

Filipenses 2,1-5
Isaías 50,4-10 y 51,7-9
Lucas 6,27-36
Lucas 7,36-50
Lucas 10,25-37
Gálatas 6,1-10
Efesios 4,1-32

 

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Dinámica “La alegría es una actitud interior”


Desde la fe adulta, dedícate cada instante de tu día, diariamente, a hacer actos de alegría y hacer actos de alegría es hacer actos de esperanza y de amor verdadero. Es aceptar la vida así como viene, es vivir el instante único que tienes con paciencia y paz. Repite constantemente “calladito/a me veo “más bonito/a es decir, acalla tus impulsos que aún no están bien educados, siendo consciente en todo momento de Quien es el que te habita, te salva, te sana y te ama. No descuides tus momentos preciosos ante la Palabra de Dios. No descuides amarte y amar como Dios te ama a ti.

Textos para la Lectura de la Palabra

1ª de Pedro 1, 1-12

Dios no castiga. En el versículo 10, el escritor sagrado utiliza un antropomorfismo en el que pone un atributo humano, al Señor Dios, así que tendremos que entender este versículo, sabiendo que Él es amor y que necesitamos que transforme a esos enemigos interiores como el egoísmo, la soberbia, la violencia etc, en dulzura, en humildad, en amor.

 

 

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Dinámica de poder


En esta primera semana y siempre, tu mejor amigo sea tu despertador sobre todo espiritual: LA FE y que sea tu amor por el Señor y Dios quien te haga tener momentos de intimidad en su Espíritu de Amor DIARIAMENTE. No dejes que tu mal sueño o pesadillas o sensación de tristeza o desgano, ni las numerosas cosas que tengas qué hacer durante el día roben tu atención ni tu intención.

No pienses que mejor será dejar tu momento de meditación, tu tiempo fuerte para alimentarte de la Palabra del Señor para otro día o para otro rato. Date cuenta de que no puedes dejar a un lado lo mejor del día, lo mejor de la vida. El Señor te está esperando. Él quiere decirte algo, darte lo que necesitas. Por su amor es que te levantarás y tomarás tu Biblia, recogiendo tu mente y tu corazón para Él, en el silencio del amor, porque sabes que Él viene en la quietud de un corazón que ama. Toma un texto bíblico de los anotados abajo, para cada día.

Invoca la presencia de su Espíritu de Amor, lee con el corazón, subraya lo que mas te “llegue”, de vez en cuando cierra los ojos y si quieres cúbrete el rostro con tus manos y déjate amar por Él. Deja que la Palabra baje a lo profundo de tu mente. Rumia es decir, repite las frases que te digan mucho y por último, anota en una libreta que llamarás diario, lo que más te haya ayudado y agradece al Señor los momentos que te ha permitido de intimidad con Él.

Finalmente vive tu día simplemente amando como lo hace el Señor contigo siempre. Ante toda circunstancia pregúntate: Qué haría Jesús en mi lugar.

Textos para la Lectura de la Palabra de Dios

Salmo 16 (15)
Gálatas 5, 13-15
Mateo 22, 34-40
Salmo 19 (18)
Gálatas 5, 16-26
Salmo 18 (17)
Gálatas 6, 1- 10

 

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Dinámica de fortaleza


Simplemente, antes de abrir tu Biblia, dile al Señor Dios: “Aquí estoy Señor: con todo lo que soy, siento y tengo; con mi historia, con todo lo bueno que me has dado y con los defectos que he dejado anidar en mi corazón. Aquí estoy Señor, con mi buena voluntad de querer escucharte en tu Palabra. Aquí estoy Señor motivado por tu gracia. Simplemente necesito y deseo ardientemente permanecer ante ti. Te amo Señor”. PERSEVERA DIARIAMENTE en tus momentos especiales para alimentarte de la Palabra del Señor y durante el día, ama como el Señor te ama a ti. Pregúntate ante cada circunstancia: Qué harías tú Jesús en mi lugar.


Textos para la Lectura de la Palabra de Dios

Salmo 23 (22)
2ª Corintios 5, 1-10
Salmo 24 (23)
2ª Corintios 5, 11-21
Salmo 25 (24)
2ª Corintios 6, 1-10
Mateo 14, 22-33

 

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Dinámica de salud mental

No canses tu interior con pensamientos negativos. No te canses arrastrando “cadáveres mentales”, pensamientos sin fe sobre el pasado y sobre el futuro. Más bien, ábrete en fe adulta al Señor y reposa en Él. Busca tus momentos preciosos de intimidad con el Único que puede hacerte sabio, sabia. Por nada del mundo faltes a tu cita de amor verdadero con la Palabra del Señor. Con Él en tu vida, ¿A quién temer?. ¡A nada ni a nadie!. Con Cristo, ¡Eres un vencedor, una vencedora!. Con el que te fortalece en tu corazón, nada te podrá derrotar. ¡No te rindas nunca! Más bien, descansa en Dios.


Textos para la Lectura de la Palabra de Dios


Mateo 11, 25-30
Salmo 30(29)
Mateo 13, 44-52
Salmo 31 (30)
Josué 1,5-9
Salmo 32(31)
Santiago 1, 19-27
Lc 23,13-431ª
Juan 1, 1-10
1ª Juan 2, 1-17
Mt 5, 21-26
Lc 6,27-36
Lc 22,39-46
Lc 6,37-45

 

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Dinámica para sanar el corazón

Si por algo llegaran a venir a tu mente momentos de situaciones que en un tiempo te parecieron frustrantes, no los rechaces. Al contrario: míralos en una gran pantalla reflejados, pero míralos con los ojos de Jesús. De hecho mira a Jesús inundando de su luz y poder sanador todo: los hechos, los lugares, las personas, a ti mismo/a. Dedícate a sanar tu corazón para que cada día esté más disponible para amar. No olvides tus momentos de intimidad con el Señor Dios ante su Palabra, como tampoco abandones durante el día, la oración del corazón: “Jesús Hijo de Dios, ten misericordia de mi”

Textos para la Lectura de la Palabra de Dios

Lucas 22, 31-34
Salmo 62 (63)
Lucas 22, 39-46
Salmo 65 (64)
Lucas 22, 54-62
Isaías 43, 18-25
1ª Corintios 1, 18-31

 

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Dinámica del amor

No descuides por nada del mundo tus momentos de intimidad con Jesús y con el Padre al leer la Palabra Divina diariamente. Tampoco descuides el amarte a ti mismo/a, ni descuides el amor hacia cualquier ser humano, (y a cualquier ser vivo de la creación) independientemente si te aman y te aceptan a ti. Se un hombre, una mujer fuerte, porque crees en Dios, porque te dejas amar y guiar por Él.


Textos para la Lectura de la Palabra de Dios

Lucas 5, 1-11
Hebreos 1, 1-14
Hebreos 2, 1-18
Hebreos 3, 1-19
Hebreos 4,1-16
1ª de Pedro 3, 1-22
Salmo 1

 

 

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Dinámica de liberación del miedo


Ahora que sabes que el miedo la mayoría de las veces viene por vivir superficial, no descuides tu tiempo diario ante la Palabra del Señor. No ores por “sentir bonito” ni tampoco dejes de orar “si no sientes nada”. Juan de la Cruz dice que “Muchas almas no entran en lo profundo de la intimidad con Dios porque temen ser purificados por la Palabra, o sencillamente huyen del silencio por no enfrentar su realidad”, así que te invitamos a que no temas dejarte acrisolar, purificar, amar.

Hagas lo que hagas, durante las 24 horas que tiene el día, de ahora en adelante, hasta que el Señor venga por ti, dedícate a la invocación: “Jesús, Hijo de Dios, ten misericordia de mi”. Hazla tantas veces como respiras. La ciencia nos dice que un ser humano respira veinticinco mil veces al día, así que imagínate cuántas veces tienes la oportunidad de unirte a Jesús nuestro Salvador amoroso.

¡Persevera y no te rindas a las voces que te provoquen miedo! ¡Escucha sólo a la fe! ¡Escucha la Palabra de Dios! ¡Escucha al Espíritu de Amor! No dejes por ningún motivo –hagas lo que hagas- la invocación del dulce nombre de Jesús diciendo en tu corazón: “Jesús Hijo de Dios, ten misericordia de mi”, y recuerda: “Calladito/a, te ves más bonito/a”. Busca amar siempre, incondicionalmente, busca ser como Jesús, tu Señor.

Textos para la Lectura de la Palabra de Dios

Mateo 16, 21-25
Mateo 17, 14-20
Salmo 68 (67)
Juan 9,1-41
Mateo 9,27-31
Lucas 17,11-19
Salmo 147 (146-147)
Efesios 2, 1-10
Filipenses 2, 1-11
1ª Tesalonicenses 4, 1-12
Salmo 92 (91)
Sabiduría 16, 24-29
Juan 8, 1-11
Salmo 119 (118) 41-48

 

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Dinámica “Disfruta del día de hoy”

Trabaja con tu buena voluntad, apoyado/a en la gracia de tu Señor Dios, para ser consciente las 24 horas del día, que eres un ser humano vivo, que aún tienes la oportunidad de ser feliz allá en tu corazón, en donde está el Reino de los Cielos. No desperdicies lo único que tienes: Tu momento presente es decir, el instante. Trata de disfrutar todo lo que vivas en el día, en cuanto clima, temperamentos de los demás, circunstancias diversas…..No te dejes atrapar por tu inconciencia. Entrégate amorosamente cada día a la Lectura de la Palabra de Dios y a cultivar la Presencia del Amor de Dios en tu corazón por medio de la Invocación del dulce nombre de Jesús. Y Ama……eso es lo único importante.


Textos para la Lectura de la Palabra de Dios

Mateo 6,22-24
Salmo 119 (118), 57- 64
Mateo 6, 25-34
Isaías 45, 9-11
Gálatas 5,16-22
Isaías 51, 1- 16
Salmo 119 (118) 69-96

 

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Salmo 5
1ª Pedro 1, 13-25
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1ª Pedro 4, 1-11
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Juan 8, 1-11
Isaías 41, 8-20
Gálatas 5, 13-26
Santiago 1, 2-18
Hebreos 12, 2-15
1 Juan 4, 7-21
Lucas 5, 12-16
Salmo 19 (18)
Jeremías 1, 4-8
Gálatas 6, 1-16
Salmo 25 (24)
1 Corintios 1, 1-9
Deuteronomio 8, 1-10
Filipenses 2, 5-11
Filipenses 3, 1-11
Lucas 6, 27-36
Romanos 5, 1-8
1 Juan 3, 1-24
Marcos 10, 42-45
Marcos 10, 46-52
Lucas 15, 1-24
Juan 14, 1-14
1 Corintios 13, 1-7
Salmo 42 (41)
Santiago 4, 11.12
Salmo 138 (137)

 

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Conclusión


Terminamos este apartado diciéndote lo siguiente:
Vive el instante. No intentes vivir ni siquiera el día completo. Vive como si éste fuera el último momento que tienes. No vivas desde lo que sientas sino desde la fe adulta que se apoya sólo en la fidelidad del Señor, en su bondad infinita, en su amor incondicional.
No esperes nada de nadie. Espera todo de Dios y de ti. Pero cuando alguien te ofrezca su ayuda sincera, acéptala con sencillez y agradecimiento. Que tu razón de despertar, de luchar, de vivir, de trabajar, sea sólo el Amor de Dios, el Padre Celestial y Jesús.
No pienses nada más en ti, sino en el bien que puedes hacer a cada ser humano, sobre todo a los que están mucho más necesitados que tú. Ofrécete al Señor así como estás; acepta lo que sientes como purificación, crecimiento y proceso propio de ser maduro, madura.
No dejes de buscar al Señor en su Palabra diariamente. Se feliz sabiendo que no estás solo, sola, ni lo estarás nunca.

¡Dios te bendice!

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Dinámica "La nueva vida"

Dinámica "Estás hecho para el amor"

Dinámica "Descubre riquezas"

Dinámica "Sanar las heridas"

Dinámica "Sanar las heridas 2"

Dinámica "La fuerza de creer"

Dinámica "Oración del corazón"

Dinámica "No te asustes de lo que sientas"

Dinámica "Madurez"

Dinámica "Persevera a pesar de todo"

Dinámica "Busca la intimidad con Dios"

Dinámica "La alegría es una actitud inteior"

Dinámica "De poder"

Dinámica "De fortaleza"

Dinámica "De salud mental"

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Conclusión

 

 

 

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"Los sufrimientos del tiempo presente no son nada si los comparamos con la gloria que habremos de ver después. Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes le aman. Si Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar contra nosotros" (Romanos 8,18.28)